jueves, abril 22, 2004

El 20% de un día común en mi vida lo paso arriba de un bondi. Los intentos por reducir esta cifra se transforman en desesperantes (como manejar por Onca a las tres de la tarde) o incomodantes (quedarme a dormir en la casa de X, lo cual me impide controlar algunas cosas y depender de otras).
Quizás vivo en el lugar equivocado o quizás elegí la vida equivocada, podría estudiar comercio internacional en La Matanza y hacer corte y confección para despejarme bien cerquita de casa. Mi vida depende del tiempo que tarde arriba del colectivo. A veces tardo más en viajar que en estar en el lugar por el cual viaje tanto. Sé que mucha gente se queda en su casa, o no va a ciertos lugares porque son lejos, yo perdí la noción de tiempo, para mí las cosas que son cerca para otros son lejanas, adivierto la concepción "capitalista" del tiempo cuando no puedo trabajar, no me puedo mudar, advierto que mi condena es esta, la de viajar en bondi no menos de dos horas todos los días.